martes, 29 de junio de 2021

 Antonio Lara Ponce

Este escrito marco mucho un pensamiento en muchos, en lo personal me reafirmo en mis convicciones y visión de nuestro pais, pero sobre todo reconocer que el servicio a nuestro pueblo es un compromiso que se debe hacer con amor. Antonio Lara Ponce

 

No soy un aculturado

Por José María Arguedas

Acepto con regocijo el premio Inca Garcilaso de la Vega, porque siento que representa el reconocimiento a una obra que pretendió difundir y contagiar en el espíritu de los lectores el arte de un individuo quechua moderno que, gracias a la conciencia que tenía del valor de su cultura, pudo ampliarla y enriquecerla con el conocimiento, la asimilación del arte creado por otros pueblos que dispusieron de medios más vastos para expresarse.

La ilusión de juventud del autor parece haber sido realizada. No tuvo más ambición que la de volcar en la corriente de la sabiduría y el arte del Perú criollo el caudal del arte y la sabiduría de un pueblo al que se consideraba degenerado, debilitado o "extraño" e "impenetrable" pero que, en realidad, no era sino lo que llega a ser un gran pueblo, oprimido por el desprecio social, la dominación política y la explotación económica en el propio suelo donde realizó hazañas por las que la historia lo consideró como gran pueblo: se había convertido en una nación acorralada, aislada para ser mejor y más fácilmente administrada y sobre la cual sólo los acorraladores hablaban mirándola a distancia y con repugnancia o curiosidad.

Pero los muros aislantes y opresores no apagan la luz de la razón humana y mucho menos si ella ha tenido siglos de ejercicio; ni apagan, por tanto, las fuentes del amor de donde brota el arte.

Dentro del muro aislante y opresor, el pueblo quechua, bastante arcaizado y defendiéndose con el disimulo, seguía concibiendo ideas, creando cantos y mitos. y bien sabemos que los muros aislantes de las naciones no son nunca completamente aislantes.

A mí me echaron por encima de ese muro, un tiempo, cuando era niño; me lanzaron en esa morada donde la ternura es más intensa que el odio y donde, por eso mismo, el odio no es perturbador sino fuego que impulsa.

Contagiado para siempre de los cantos y los mitos, llevado por la fortuna hasta la Universidad de San Marcos, hablando por vida el quechua, bien incorporado al mundo de los cercadores, visitante feliz de grandes ciudades extranjeras, intenté convertir en lenguaje escrito lo que era como individuo: un vínculo vivo, fuerte, capaz de universalizarse, de la gran nación cercada y la parte generosa, humana, de los opresores.

El vínculo podía universalizarse, extenderse; se mostraba un ejemplo concreto, actuante. El cerco podía y debía ser destruido; el caudal de las dos naciones se podía y debía unir. Y el camino no tenia por qué ser, ni era posible que fuera únicamente el que se exigía con imperio de vencedores expoliadores, o sea: que la nación vencida renuncie a su alma, aunque no sea sino en la apariencia, formalmente, y tome la de los vencedores, es decir que se aculture.

"Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua"

Yo no soy un aculturado; yo soy un peruano que orgullosamente, como un demonio feliz habla en cristiano y en indio, en español y en quechua. Deseaba convertir esa realidad en lenguaje artístico y tal parece, según cierto consenso más o menos general, que lo he conseguido. Por eso recibo el premio Inca Garcilaso de la Vega con regocijo.

 

Pero este discurso no estaría completo si no explicara que el ideal que intenté realizar, y que tal parece que alcancé hasta donde es posible, no lo habría logrado si no fuera por dos principios que alentaron mi trabajo desde el comienzo. En la primera juventud estaba cargado de una gran rebeldía y de una gran impaciencia por luchar, por hacer algo. Las dos naciones de las que provenía estaban en conflicto: el universo se me mostraba encrespado de confusión, de promesas, de belleza más que deslumbrante, exigente.

Fue leyendo a Mariátegui y después a Lenin que encontré un orden permanente en las cosas; la teoría socialista no sólo dio un cauce a todo el porvenir sino a lo que había en mí de energía, le dio un destino y lo cargó aún más de fuerza por el mismo hecho de encauzarlo. ¿Hasta dónde entendí el socialismo? No lo sé bien. Pero no mató en mí lo mágico.

No pretendí jamás ser un político ni me creí con aptitudes para practicar la disciplina de un partido, pero fue la ideologia socialista y el estar cerca de los movimientos socialistas lo que dio dirección y permanencia, un claro destino a la energia que sentí desencadenarse durante la juventud.

El otro principio fue el de considerar siempre el Perú como una fuente infinita para la creación. Perfeccionar los medios de entender este país infinito mediante el conocimiento de todo cuanto se descubre en otros mundos. No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y color, de amor y odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores.

No por gusto, como diría la gente llamada común, se formaron aquí Pachacámac y Pachacútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren, la fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros; los yungas de la costa y de la sierra; la agricultura a 4.000 metros; patos que hablan en lagos de altura donde todos los insectos de Europa se ahogarían; picaflores que llegan hasta el sol para beberle su fuego y llamear sobre las flores del mundo.

Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo.

Ojalá no haya habido mucho de soberbia en lo que he tenido que hablar; les agradezco y les ruego dispensarme.


Tumba del Amauta en Andahuaylas
Recordando al Amauta.

Antonio Lara Ponce

 En la actual coyuntura de nuestro pais es importante recordar este magnifico articulo escrito por nuestro Amauta Arguedas.

Antonio Lara Ponce

Llamado a algunos doctores

Por: José María Arguedas

 

Dicen que no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor.

Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella, que por eso es impertinente.

 

Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros, doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos.

 

Que estén hablando, pues: que estén cotorreando, si eso les gusta.

 

¿De qué están hechos mis sesos? ¿De qué está hecha la carne de mi corazón?

 

Saca tu larga vista, tus mejores anteojos. Mira, si puedes.

 

Quinientas flores de papas distintas crecen en los balcones de los abismos que tus ojos no alcanzan, sobre la tierra en que la noche y el oro, la plata y el día se mezclan. Esas quinientas flores, son mis sesos, mi carne.

 

¿Por qué se ha detenido un instante el sol, por qué ha desaparecido la sombra en todas partes, doctor?

 

Pon en marcha tu helicóptero y sube aquí, si puedes. Las plumas de los cóndores, de los pequeños pájaros se han convertido en arco iris y alumbran.

 

Las cien flores de la quinua que sembré en las cumbres hierven al sol en colores, en flor se ha convertido la negra ala del cóndor uy de las aves pequeñas.

 

Es el mediodía; estoy junto a las montañas sagradas: la gran nieve con lampos amarillos, con manchas rojizas, lanzan su luz a los cielos.

 

En esta fría tierra, siembro quinua de cien colores, de cien clases, de semilla poderosa. Los cien colores son también mi alma, mis infaltables ojos.

 

Yo, aleteando amor, sacaré de tus sesos las piedras idiotas que te han hundido. El sonido de los precipicios que nadie alcanza, la luz de la nieve rojiza, de espantado, brilla en las cumbres. El jugo feliz de los millares de yerba, de millares de raíces que piensan y saben, derramaré tu sangre, en la niña de tus ojos.

 

El latido de miradas de gusanos que guardan tierra y luz; el vocerío de los insectos voladores, te los enseñaré hermano, haré que los entiendas. Las lagrimas de las aves que cantan, su pecho que acaricia igual que la aurora, haré que las sientas y las oigas.

 

Ninguna máquina difícil hizo lo que sé, lo que sufro, lo que gozar del mundo gozo. Sobre la tierra, desde la nieve que rompe los huesos hasta el fuego de las quebradas, delante del cielo, con su voluntad y con mis fuerzas hicimos todo eso.

 

No huyas de mí, doctor, acércate. Mírame bien, reconóceme. ¿Hasta cuándo he de esperarte? Acércate a mí; levántame hasta la cabina de tu helicóptero. Yo te invitaré el licor de mil savias diferentes.

 

Curaré tu fatiga que a veces te nubla como bala de plomo, te recrearé con la luz de las cien flores de quinua, con la imagen de su danza al soplo de los vientos; con el pequeño corazón de la calandria en que se retrata el mundo, te refrescare con el agua limpia que canta y que yo arranco de la pared de los abismos que templan con su sombra a nuestras criaturas.

 

¿Trabajaré siglos de años y meses para que alguien que no me conoce y a quien no conozco me corte la cabeza con una máquina pequeña?

 

No, hermanito mío. No ayudes a afilar esa máquina contra mí, acércate, deja que te conozca, mira detenidamente mi rostro, mis venas, el viento que va de mi tierra a la tuya es el mismo; el mismo viento que respiramos; la tierra en que tus máquinas, tus libros y tus flores cuentas, baja de la mía, mejorada, amansada.

 

Que afilen cuchillos, que hagan tronar zurriagos; que amasen barro para desfigurar nuestros rostros; que todo eso hagan.

 

No tememos a la muerte, durante siglos hemos ahogado a la muerte con nuestra sangre, la hemos hecho danzar en caminos conocidos y no conocidos.

 

Sabemos que pretenden desfigurar nuestros rostros con barro; mostrarnos así, desfigurados, ante nuestros hijos para que ellos nos maten.

 

O sabemos bien qué ha de suceder. Que camine la muerte hacia nosotros; que vengan esos hombres a quienes no conocemos. Los esperaremos en guardia, somos hijos del padre de todos los ríos, del padre de todas las montañas ¿es que ya no vale nada el mundo, hermanito doctor?

 

No contestes que no vale. Más grande que mi fuerza en miles de años aprendida; que los músculos de mi cuello en miles de meses; en miles de años fortalecidos, es la vida, la eterna vida mía, el mundo que no descansa, que crea sin fatiga; que pare y forma como el tiempo, sin fin y sin principio.

 

***

Arguedas escribió el poema “Llamado a algunos doctores” originalmente en quechua. La versión castellana –del autor mismo- se publicó en El Comercio de Lima, el 10 de julio de 1966. La versión original apareció el 17 de julio de 1966 en el mismo rotativo.

domingo, 18 de octubre de 2020

Interculturalidad


 La interculturalidad es un debate teórico practico, que parte del viejo problema de relaciones entre pueblos y grupos sociales, actualmente la movilidad que se hace a través de todos los escenarios mundiales trae como consecuencia una permanente relación e integración de aspectos como de cultura, económica, relaciones políticas, costumbres, creencias, recursos de salud, laborales, jurídicos, educativos, ecológicos y biodiversidad y muchos mas, por lo que se hace necesario ampliar nuestra visión acerca de este tema, aquí nuestro aporte fue mas de brindar posibilidades de elaborar recursos que aporten a la tarea pedagógica de maestros .

Comparto el link de la presentación:

https://issuu.com/proyectoselva/docs/perspectivas__visi_n_y_realidad_de_la_intercultura

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Antonio Lara Ponce

 

Los Valores

Los valores son un tema siempre que se ponen en debate y que son los mismos para casi todas las sociedades  pero son dinámicos y cada sociedad a través de la familia y  visceversa va jerarquizando en cada individuo, en algunos casos fortaleciéndose algunas y restandoles interes a otras, es por ello que hemos preparado dos presentaciones sobre el tema, que a través de los link que adjuntamos usted estimado lector puede acceder : 

https://issuu.com/home/published/valores_y_vida_cotidiana

https://issuu.com/proyectoselva/docs/como_se_ense_an_y_aprenden_los_valores

Gracias por vuestra atencion.

Antonio Lara Ponce

sábado, 22 de agosto de 2020

Planificación, una accion necesaria para el desarrollo.

 


Para generar un proceso de desarrollo local o comunal es importante el uso de diversos instrumentos de gestión que nos permiten ver de manera integral, pero sin embargo como realizar ello cuando las urgencias y las demandas inmediatas llegan y ademas no hay ningún atisbo de que ello estaba por llegar, esto por ejemplo en la actual coyuntura de la pandemia Covid 19, actualmente requerimos de los esfuerzos de la base social, que desde sus organizaciones de base, comunales y de barrio puedan enfrentar de manera organizada y planificada esa situación, pero que paso, fueron fuertemente politizados y se trabajo en base al asistencialismo y al clientelaje, haciendo que se debilitaran, se dispersaran y tengan poca incidencia en la vida de sus comunidades o barrios. Muy pocas cabezitas brillantes pudieron ver esta crisis, sin embargo si es posible revitalizar esas organizaciones y planificar la salida desde las propias organizaciones, brindándoles las herramientas de planificación para la acción, una de ellas para cumplir objetivos de corto plazo en tiempos que se esta escapando, es el activismo, y ahí hay diversos actores locales que pueden aportar, las organizaciones de mujeres, las APAFA, las DECAS, los grupos organizados a través de las diversas iglesias católica y cristianas (entre otras), las organizaciones de productores (de todas las actividades productivas dependiendo de la zona), así como de los comerciantes y otras organizaciones presentes en dichas comunidades, pues en ellas esta el germen del trabajo comunitario planificado, lo que falta es la motivación que parta de las autoridades locales, regionales y nacionales. 
Por ello una planificación ante la emergencia y previendo a futuro todas estas contingencias e integrarlas al proceso son una importante acción que se podría realizar de inmediato. Que falta, solo voluntad y brindarle los recursos necesarios y estamos seguros que muchas cosas se revertirán muy pronto.

Ps. Antonio Lara Ponce

jueves, 20 de agosto de 2020

Lo comunitario en la era digital

 


En la actual coyuntura de la pandemia del Covid-19 se refuerza la importancia de un nuevo paradigma la participación de la comunidad organizada a través de las nuevas tecnologías, una de ellas la internet y todo lo que viene con ella desde las redes sociales,  en especial su participación e inclusión de estas en el debate y también en las propuestas para enfrentarlas, que no se estén utilizando de manera adecuada, es otro tema. No solo esta su presencia desde memes o comentarios, sino que va modificando pues no solo va leyendo , sino que también va escribiendo y va desde su perspectiva construyendo y poniendo en agenda desde esos medios, mas aun actualmente muchos medios de comunicacion, brindan la oportunidad de viralizar esos contenidos y asi llegar a un mayor numero de audiencia. 
En algunos casos vamos observando como se va generando una opinión ciudadana y que va partiendo desde la difusión desde los propios medios de comunicación que acceden a las diversas redes sociales y van tomando los comentarios de la población, que en algún momento puede ser una opinión personal, pero en ese proceso de compartir se va ampliando y permite que se amplíe la audiencia y adhesión a esa opinión. 
Actualmente es importante que las organizaciones de base social vayan trabajando en la produccion, distribucion y también la administración de lo que viene desde las redes sociales y trabajar en la presencia, no solo para identificar los errores o aciertos para enfrentar la pandemia del Covid 19, sino también para ir promoviendo nuevas visiones y tener capacidad creativa e innovadora para hacer de las organizaciones actores dentro de la búsqueda de respuestas y soluciones a esta coyuntura sanitaria. 

Continuara ...

Antonio Lara Ponce

viernes, 7 de agosto de 2020

 Recuerdos, Fullda, Alemania, obvio que con su refresco de cebada, el poder tener una visión de la experiencia social y de procesos de desarrollo rural que genera una dimensión comunicativa y buscar puntos de encuentro dentro de dos dimensiones muy lejanas, pero con puntos de encuentro que aportan a nuestra visión, por ejemplo encontré que muchas autoridades de centros poblados de Fullda, me hacen saber de su problemática, poca atención del gobierno central, poco apoyo financiero a las actividades agro pecuarias, bajos precios de sus productos, no tienen mercados para sus productos y asi un numero de demandas, que en un momento pensé, donde estoy, este discurso ya lo escuche en mi pais, pero porque aquí los pobladores tienen una mejor infraestructura, un mayor manejo de la tecnología y de las herramientas agro pecuarias, y sobre todo tenían una practica muy importante, la asociatividad, tenían muy clara la idea de la sinergia y ademas un aspecto que permea sus relaciones sociales y personales con su entorno, la empatía. 

Muchas veces hay analisis de escritorio, disquisiciones intelectuales y bastante estudio, sin embargo junto a ello, en lo personal encontré que el contacto directo con los actores al desarrollo me permitirían, principalmente a aprender, de dejar la arrogancia de saber todo y poder escuchar y abrir la mente a nuevas visiones que estaban ligadas al desarrollo rural. 

Esta foto con grandes compañeros trajo el recuerdo de lo vivido en esa oportunidad.

Temas que en próximas entregas trabajaremos a través de este blog.


  Antonio Lara Ponce Este escrito marco mucho un pensamiento en muchos, en lo personal me reafirmo en mis convicciones y visión de nuestro p...